Los resultados de la encuesta de Ipsos sobre las facultades extraordinarias y el mensaje de 28 de julio ofrecido por la presidenta son sorprendentes. Casi el 80% de los consultados se muestran a favor de que se concedan estas facultades para que el Gobierno pueda enfrentar de una vez los problemas que más angustian a los peruanos. Muy aparte de figuras retóricas como lo de la “escobita nueva barre bien” o la “luna de miel” que viven con los electores los recién llegados al poder, lo que estas cifras expresan es bastante claro. A la ciudadanía le urge que azotes nacionales como el fenómeno de El Niño y la inseguridad ciudadana, por ejemplo, sean afrontados con estrategias serias y consistentes ya-ya. Y lo mismo con temas más relacionados con la economía, como la simplificación administrativa para proyectos de desarrollo, el aumento del sueldo mínimo, obras de infraestructura y similares. Todo indica que, luego de unas elecciones extremadamente polarizadas, el ánimo actual del peruano es positivo y apuntando hacia el futuro, es decir, que se deje gobernar a Keiko Fujimori y se le facilite la implementación de las medidas y reformas que ha anunciado. El propio Alfredo Torres, de Ipsos Perú, ha manifestado su asombro: “Esto es muy inusual. Normalmente, los sentimientos que han primado en los últimos 5 u 8 años han sido bastante pesimistas y negativos. Hoy, en cambio, se está viviendo esperanza y optimismo. Las palabras que más se mencionan en las respuestas son justamente esperanza, confianza, mejora, tranquilidad, seguridad. Es un momento importante para el país. Ojalá dure. Es verdad que estamos dentro de la luna de miel, pero de todas maneras hay que aprovecharla para sacar adelante iniciativas importantes para el Perú”. (Edición sábado).