Una raya más al tigre. Ni un mes ha transcurrido desde su instalación oficial y este nuevo Congreso bicameral ya registró su primer escándalo, que requirió incluso la presencia de efectivos policiales para apaciguar la disputa entre legisladores y trabajadores de Fuerza Popular y Ahora Nación. Este poder del Estado ya parece una mezcla de inmobiliaria, comisaría y gimnasio de boxeo. La noche del último miércoles, ambas bancadas se pelearon por el uso de una oficina localizada en el cuarto piso del edificio Complejo Legislativo, ubicado en la segunda cuadra de la avenida Abancay, demostrando que todo vale cuando se trata de la “posesión” de un metro cuadrado de terreno. Cómo entonces criticarían a los invasores de terrenos. ¡Vergonzoso! Si bien al día de hoy el problema habría sido resuelto tras la intervención del presidente del Senado, Miguel Torres, esta situación bochornosa evidencia claramente las fallas que hay en la administración y distribución de espacios en el Legislativo. Esto a pesar de que la adecuación al bicameralismo se inició el año pasado para lo cual gastaron cerca de S/180.9 millones. (Edición domingo).