El Gobierno de Keiko Fujimori aprobó como medida extraordinaria otorgar hasta S/ 105 millones para mitigar el incremento de los precios de los combustibles mediante un subsidio entregado directamente a los transportistas a nivel nacional, luego de los reclamos registrados en la región Ucayali. La medida busca garantizar la continuidad de los servicios públicos de transporte terrestre y reducir el impacto del incremento del costo de los combustibles sobre los pasajes, fletes y costos logísticos. Para el efecto, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto de Urgencia 007-2026, que contempla dos mecanismos diferenciados de acuerdo con las características de cada servicio: el Mecanismo de Estabilidad del Transporte para Asegurar la Continuidad Operativa a nivel nacional (META-Nacional) y el META-Lima y Callao. Para Álvaro Ríos, experto en hidrocarburos, si bien reconoció positiva la medida ante las protestas, el problema es que nada garantiza que el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz por donde transita gran parte del crudo producido en el mundo, se vaya a resolver en los siguientes tres meses. Si el conflicto en Medio Oriente se mantuviera por más de tres meses, Ríos señaló que eso podría obligar al Gobierno de Fuerza Popular a tener que implementar nuevos subsidios, con el riesgo de volverlos permanentes y generar un efecto negativo en la economía nacional.