La declaración como Patrimonio Cultural de la Nación de 50 bonos de reconocimiento de la deuda agraria podría afectar las posibilidades de su eventual cobranza y entorpecer la ejecución de las sentencias del Tribunal Constitucional para el resto de tenedores, al incorporar estos documentos a un régimen de protección y conservación que restringe su libre disposición. La resolución viceministerial del sector Cultura que declara tales bonos como patrimonio cultural fue emitida el 7 de agosto y publicada en el diario “El Peruano”. La medida alcanza a 50 bonos de las clases B y C, emitidos entre 1974 y 1976 y custodiados por el Archivo General de la Nación, luego de que fueran incautados en el 2024 en un almacén de DHL Express en el Callao con destino a Barcelona. Para Mario Seoane, asesor legal de la Asociación de Bonistas de la Reforma Agraria, esta decisión del Ministerio de Cultura afecta la libre tenencia y transferibilidad de estos bonos y recordó que tales documentos pertenecen a sus titulares al ser instrumentos financieros de libre transferencia.