SIN TRANSMISIÓN NO HAY TRANSICIÓN
24 de agosto de 2026

Por Fernando Cáceres, director ejecutivo de Síntesis Instituto. Cuando pensamos en el sistema eléctrico, pensamos en generadoras y distribuidoras, pero rara vez en las "carreteras" que llevan la energía hasta el usuario final. La buena noticia es que hay más de US$3.400 millones comprometidos en inversiones en estas carreteras en tres años. La mala noticia es que las obras están demoradas y las carreteras se encuentran congestionadas. ¿Y qué pasa cuando una carretera se congestiona? La zona a la que no llega la electricidad debe recurrir a fuentes más caras, como generadoras a diésel, lo que dispara el costo de la energía y afecta a distribuidoras, clientes industriales y usuarios regulados. Para dimensionar el problema: según el COES, en julio hubo 66,20 horas de congestión de líneas de alta tensión, frente a solo 7,88 horas en julio del 2025. Esta congestión generó que desde agosto las tarifas se incrementen 3,71% para los usuarios regulados y 5,49% para los usuarios comerciales e industriales, el cuarto incremento de tarifas en lo que va del 2026. De esas horas de congestión, 55,80 provinieron del enlace centro norte. Entre abril y mayo, el COES tuvo que limitar la capacidad de transmisión de ese enlace por razones de seguridad, lo que llevó los costos marginales de -28-30 USD/MWh en el centro a -8789 USD/MWh en el norte –o hasta US$220/ MWh, según el propio COES, de no aplicarse esa medida excepcional–, como consecuencia de que, al no haber centrales a gas disponibles en la zona, entran a despachar generadoras a diésel. Esto encareció la tarifa regulada y generó un sobrecosto de S/155 millones para distribuidoras estatales como Distriluz, financiado con deuda bancaria.