El consumo de gas natural (GN) se concentra en Lima y Callao (94% de la demanda nacional), por lo que distribuir los costos de infraestructura (ductos) en un mayor número de consumidores, reduce la tarifa, según el Instituto Peruano de Economía (IPE). Un claro ejemplo es que a fines de 2025, los comercios y pequeñas industrias de la concesión Sur pagaban 2.6 veces más que sus pares de Lima y Callao, mientras que los hogares en el Norte pagaban 22% más. Los mayores costos dificultan la expansión del servicio fuera de Lima y Callao.