LOS MOTIVOS DEL APURO
27 de agosto de 2026

El gobierno no cumple todavía un mes en el poder y ya Juntos por el Perú (JP), el partido derrotado en la segunda vuelta, está empeñado en interpelar a tres de sus ministros. A saber, Rafael Belaunde de Defensa, Guillermo Shinno de Energía y Minas, y César Astudillo del Interior. En lo que concierne al primero, la moción ya ha sido presentada en el Congreso; la que involucra al segundo será retirada para reformular el cuestionario; y en lo que toca al tercero, la iniciativa se encuentra en preparación. El apuro por interrogar a miembros del Gabinete cuya gestión apenas ha empezado es desde luego insólito –nunca antes se había presentado un escenario así a tan poco de haberse estrenado una administración gubernamental– y lleva a preguntarse por los motivos no expresados en los pliegos interpelatorios que pudieran existir tras ello. No se puede descartar que exista en JP un afán de represalia política por el resultado adverso del balotaje. Pero eso no puede ser todo. Hace falta hilar más fino para detectar las razones de una determinación que hasta sus aliados en la entente izquierdista que hace mayoría en la Cámara de Diputados encuentran prematura. Luis Quispe Candia, del Partido del Buen Gobierno, por citar un caso, considera que las propuestas están “fuera de lugar” y que “no es el momento de interpelar a los ministros”. Mientras que Víctor Piñán, del Partido Cívico Obras, ha señalado: “No en todas [las mociones] estamos de acuerdo; sobre el ministro de Defensa, por ejemplo, creemos que es muy precipitado que estén presentando esa interpelación”.