¿AMPLIACIÓN DE REINFO, SÍ O NO?
28 de agosto de 2026

Por Iván Arenas. El Reinfo ha sido y es un fracaso. Tal como está diseñado, no solo perpetua la informalidad, sino que además es partera de la ilegalidad y da tal protección que no permite sanciones penales. Sobre el Reinfo, los gremios y organizaciones que defienden su continuidad, han construido relatos y narrativas tan poderosos (asociándolo con el pequeño minero o el minero artesanal) que se nos olvida que hay empresas millonarias que viene utilizando este registro sin mayor apego a una trazabilidad seria o cumpliendo con los estándares sociales, laborales y ambientales que se exigen. No debemos olvidar que hay plantas de procesamiento millonarias que utilizan este registro -como parte de su “debida diligencia” o trazabilidad-, no obstante, compran producción ilegal que ha sido camuflada como producción informal o en vías de formalización. Por más de 20 años, el Reinfo ha permitido que informales e ilegales y en otras ocasiones las mafias degraden la Amazonía. Hay 700 dragas en todo el Nanay, cuenca cuyas aguas son “potabilizadas” para el consumo de Iquitos. Asimismo, deforestan extensas áreas sin capacidad de regeneración y, peor aún, han logrado convencer a punta de dinero y balas a las comunidades nativas a que sean parte de la inmensa cadena productiva. No solo eso, hasta antes de la entrada de la señora Keiko Fujimori, había serios indicios de corrupción en algunas áreas del propio ministerio de Energía y Minas. Así las cosas, hablar de una ampliación del modelo Reinfo es sencillamente un absurdo y en eso todos coincidimos. El propio ministro Shinno lo ha indicado. El problema de tantas ampliaciones del Reinfo y de que no logremos la formalización de una buena vez tiene un origen: que el problema se define de manera política y no técnica. Por ejemplo, la Comisión de Energía y Minas, liderada por Juntos Por el Perú, no tiene ningún interés que el Reinfo termine porque su mirada es política, ideológica y ese partido es gestor de intereses del mundo informal que no quiere formalizarse. Si queremos formalización y -en general- potenciar la minería peruana, las decisiones con respecto al sector debemos sacarlas de las manos de la política y dejarlas en las instituciones técnicas.

  • [Perú 21,Pág. 7]
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