Diputados de diversas bancadas cuestionaron al defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, por afirmar que una eventual disolución del Congreso por la presidenta Keiko Fujimori podría elevar su popularidad entre 20 y 30 puntos porcentuales. En Exitosa, Gutiérrez dijo que el Estado “está hecho una desgracia” y planteó la necesidad de una reforma estructural con “medidas extraordinarias”. Aclaró que no busca alentar un hecho antidemocrático y se definió como demócrata. El funcionario señaló que, si no se realizan cambios profundos, el país continuará “en más de lo mismo” y Fujimori podría terminar reconociendo que no pudo cumplir sus objetivos. En ese contexto, insistió en que serían necesarias decisiones fuera de los mecanismos convencionales. En respuesta a ello, la diputada Rossana Alayza (Partido del Buen Gobierno) indicó que el defensor del Pueblo debe actuar como “garante del orden constitucional” y cuestionó que las instituciones democráticas sean defendidas bajo criterios de popularidad. También reivindicó la separación de poderes y el Estado de derecho.