Por Carlos E. Gálvez Pinillos. La verdad es que, si no fuera porque destruyen a nuestro país, yo calificaría a los parlamentarios de Juntos por el Perú (JP) y sus adláteres, como “Los chistosos 2”. No había transcurrido ni un mes de la asunción del gobierno de la presidente Fujimori y su gabinete, y ya teníamos encaminadas tres interpelaciones ministeriales: a los ministros de Defensa, del Interior y de Energía y Minas. En el primer caso, se refieren fundamentalmente a las operaciones que realiza el ejército (EP), conjuntamente con la PNP, bajo el Comando Unificado de Pataz (CUPAZ), así como a temas de financiamiento de la campaña electoral del ministro, cuando fuera candidato. Parece que no se han enterado, que el CUPAZ se constituyó en mayo de 2025, momento a partir del cual, se viene controlando la delincuencia ligada a la minería ilegal/informal de la zona, con una reducción y control importante de la actividad delictiva originada en ella. Por supuesto, que estos diputados con gran cercanía a la minería ilegal, buscan conocer la estrategia del CUPAZ y, en la medida de sus posibilidades, paralizar sus acciones. En este punto, debemos recordarles que, por ley orgánica del sector minero, los funcionarios del Estado, tanto en el gobierno nacional, como en los regionales y locales, al igual que los diputados y senadores, y los familiares directos de todos ellos, están impedidos de realizar actividad minera, REINFO incluido. Sin embargo, para estos últimos congresos, esta norma ha sido letra muerta. Se indica el posible financiamiento personal y bancarizado al ministro, en la pasada campaña electoral; sin embargo, conociendo el financiamiento proveniente de la minería ilegal a los congresistas reclamantes, nadie dice nada, ya que, de paso, habrían incurrido en el delito de lavado de activos ¿Qué pasó? ¿No se oye padre? (Edición domingo).