La violencia criminal volvió a golpear a Trujillo, pero esta vez lo hizo prácticamente en las narices de la Policía. A las 2:46 a.m. del último domingo, un grupo de delincuentes armados y vestidos como agentes del Grupo Especial Contra el Crimen Organizado interceptó una camioneta en la avenida Húsares de Junín con la calle Isabel Bobadilla, a tres cuadras de la sede de la Divincri, y simuló una intervención policial para secuestrar al empresario Jenss Marty Lara Tantaquilla (31). El plan criminal terminó con cuatro personas asesinadas a balazos, que iban en la misma camioneta. Lara Tantaquilla, natural de Chillia, provincia de Pataz, fue reducido y llevado por la fuerza. Las víctimas fueron identificadas como Farhad Andrea Monzón Lingán, Nadia Edith Urtecho Rodríguez, Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas y Christopher Eduardo García Álvarez. Lara Tantaquilla no es ajeno al negocio minero ni a investigaciones por actividades vinculadas a este sector. Registros de Ingemmet lo identifican como titular de la concesión Consorcio Minero JYJ, ubicada en Chillia, Pataz. En febrero de 2020, además, fue detenido junto a otros 17 integrantes de Los Topos del Frío, organización investigada por extracción y comercialización ilegal de oro en La Libertad. En el megaoperativo, la Policía incautó más de 200 kilos de oro valorizados en unos US$12.5 millones. La investigación también alcanzó a Minera Matwork, vinculada a Lara Tantaquilla, debido a que uno de sus camiones trasladó 17.5 toneladas de mineral aurífero con documentación de la empresa. JYJ E.I.R.L. inició actividades en 2013 y permaneció durante más de 10 años en ese proceso hasta su baja definitiva en abril de 2024. Además, Lara era investigado por presuntamente permitir el uso de su registro en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) para transportar mineral hacia el Callao, desde donde habría sido enviado a mercados de Europa y Asia; es decir, se habría utilizado el registro del Reinfo para trasladar mineral aurífero de procedencia ilegal.