Cuando Marcobre llegó a Marcona (Ica) para desarrollar el proyecto cuprífero Mina Justa a inicios de la década pasada, vio en las dunas, lomas y figuras pétreas de la zona un alto potencial turístico que no estaba siendo aprovechado. Marcobre observó el paisaje, las dos reservas naturales, playas casi vírgenes (19 en total) y la exquisita gastronomía de Marcona, pero también la alta demanda laboral, y decidió apostar por una estrategia de desarrollo preventivo basada en el turismo deportivo. Esto, a fin de “generar ingresos alternativos a la minería en beneficio de nuestros vecinos”, explicó José Luis Abeo, superintendente de Comunicaciones de Marcobre. Nació, así, el Marcona Wind Trail, una “ultramaratón” que ha traído beneficios directos a los hoteles, restaurantes, guías turísticos, transportistas y comercio de la zona en las diez ediciones que ha organizado desde el 2015. En ese lapso, el evento deportivo ha congregado a más de cuatro mil participantes de 20 países y contribuido notablemente a situar a Marcona en el calendario turístico nacional, dinamizando la economía local y, lo más importante, “trabajando de forma articulada con nuestros vecinos con el objetivo de convertir a Marcona en una ciudad modelo”, apuntó Abeo.