Un acentuado 'sell off' o venta a gran escala de títulos de deuda –bonos– que emiten los gobiernos para financiarse se desató en los mercados, ante el repunte de los precios del petróleo en todo el mundo. Las fuertes liquidaciones de bonos provocaron una caída drástica en sus precios y, en simultáneo, una trepada de sus rendimientos a máximos en décadas, porque los inversionistas exigen tasas más altas en compensación al mayor riesgo imperante. Así, la tasa de los bonos del Tesoro de EE.UU. subieron a 4.799% un pico de 18 años -desde el 2008, en plena crisis financiera-. Lo mismo sucedió con las de los papeles de Inglaterra, con la tasa en 5.25%, mientras que la de Japón se empinó a su mayor nivel en 30 años. Los títulos de Perú se sumaron a la tendencia, pues en las últimas dos jornadas, la tasa se elevó de 5.9% a 5.92%, su cota más alta en tres meses. El detonante del incremento en los costos de endeudamiento de los países es, fundamentalmente, la disparada de los precios del crudo Brent (del mercado londinense) en 7% ayer hasta US$ 95 el barril, máximo de tres meses, y del WTI de Texas en 5% a US$ 90.