La inversión minera transita un positivo momento. En junio, el dato más reciente difundido, volvió a acelerarse y registró un desembolso de US$ 662 millones, un incremento interanual de casi 40% y de más de 10% respecto a su mes previo, según el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Con esto, en el primer semestre se acumuló una inversión en el sector de US$ 3,304 millones, un incremento de más de 42% respecto al mismo periodo del 2025. Sin embargo, en este contexto dinámico de crecimiento a tasas de doble dígito, las inversiones destinadas a exploraciones parecen haberle "soltado la mano" a la tendencia. Esto cobra especial relevancia en un contexto de competencia de los diferentes países para aprovechar la coyuntura de altos precios de los metales. Entre todos los rubros en minería que crecieron, las exploraciones fueron las menos dinámicas. En junio, el desembolso ascendió a US$ 66 millones, apenas un incremento de 2.8% respecto al mismo mes del 2025. Países vecinos se presentan fuertemente en la competencia para explotar el escenario proyectado de alta demanda de minerales. En este sentido, el estudio Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU) compartió con Gestión un análisis, en exclusiva, sobre las diferentes condiciones regulatorias para que se concreten las exploraciones mineras. La evaluación abordó a jurisdicciones con un componente minero relevante y comparables por su información disponible. Así, se consideró a Perú, Chile, Colombia y la provincia de Salta (en representación de Argentina, donde cada provincia tiene sus propias terminologías y la mencionada es una de las que más facilita la exploración). Rafael Lengua, socio del área minera de PPU, señaló que el principal hallazgo es que el Perú es el que más requisitos exige entre los países de la región seleccionados para iniciar perforaciones.