Por Francisco Valdez, asociado senior de Rebaza, Alcázar & De Las Casas. Según las últimas noticias, el 50% de los conflictos sociales se originan en problemáticas ambientales. Es decir, la mitad de los conflictos sociales en nuestro país estallan porque se produce una erosión a nivel de la relación Estado-empresa-sociedad civil frente al medio ambiente. Sin embargo, los conflictos socioambientales han ido tomando últimamente nuevas formas de manifestación, pues aquellos ya no aparecen solamente con ocasión de la actividad de la empresa, sino por la posición que representa dentro de un ecosistema ambiental específico. Es decir, estos problemas no se producen exclusivamente porque una empresa ocasiona un acto de contaminación de un río, sino porque esta representa también una amenaza a la actividad ilegal de otros. Hoy en día las empresas consideran que podrían estar preparadas para evitar los conflictos socioambientales si su actividad se encuentra dentro los límites del riesgo permitido y mantienen una línea horizontal de dialogo con los stakeholders que podrían ocupar una posición de posible impacto de la actividad.