El Gobierno de Bolivia ordenó intervenir la empresa petrolera estatal YPFB, en medio de una grave crisis de abastecimiento de combustibles, según un decreto publicado en la gaceta oficial. El suministro se ha convertido en el principal obstáculo de la gestión del centroderechista Rodrigo Paz, que entró al poder en noviembre de 2025 con la promesa de darle solución a la escasez de carburantes. La semana pasada, una norma del Ejecutivo duplicó el precio del diésel hasta los 1.5 dólares por litro para evitar que se destinara al contrabando, que el Gobierno señala como causa del desabastecimiento actual. El decreto aclara que la intervención no cambia su naturaleza jurídica.