El Gobierno de Keiko Fujimori busca que el Congreso le otorgue facultades legislativas por 120 días para modificar las reglas que actualmente limitan las tasas de interés de determinados créditos. El pedido plantea modificar el artículo 6 de la Ley 28587 y el artículo 9 de la Ley 26702 para eliminar las disposiciones sobre topes introducidas por la Ley 31143. La propuesta todavía debe ser evaluada por el Parlamento y, de aprobarse, el cambio no significaría que todos los créditos pasen automáticamente a tener tasas más altas. Lo que sí cambiaría es el margen de las entidades financieras para decidir cuánto cobrar por prestar dinero. Actualmente existe un techo para determinadas operaciones, mientras que con la reforma los bancos y financieras tendrían mayor libertad para establecer sus tasas según el riesgo de cada cliente.La discusión, por ello, tiene dos caras. El mismo cambio que podría permitir que una persona hoy excluida consiga un préstamo formal también podría darle a la entidad financiera mayor capacidad para cobrarle por ese riesgo. Y esa diferencia es clave para entender qué está realmente en juego.