Esta semana se presentó Hágase Instituto, el centro de ideas que, entre otros objetivos, busca acompañar al sector público a fin de generar cambios positivos en el Estado. El Comercio conversó con Luis Miguel Castilla, presidente de la organización, quien junto a Paola Bustamante y Milton von Hesse busca poner manos a la obra. ¿Por qué consideran que este es un momento clave para impulsar Hágase Instituto? El `timing' es importante, porque hay una curva de aprendizaje que puede ser costosa dependiendo de dónde uno esté parado. En el caso de los gobiernos regionales y locales, si uno se fija en el primer año de gestión, cae fuerte la ejecución en inversión pública. Es un problema, porque se pasa todo un año desde que entra la nueva autoridad, define prioridades, arma el equipo y aprende cómo gobernar. En el caso del Parlamento, también tenemos mucha renovación: 80% es nuevo y también hay una curva de aprendizaje. El momento es propicio: el país quiere dejar atrás un período de inestabilidad crónica a nivel de Ejecutivo, de tanto cambio y rotación de autoridades, e ir hacia uno de mayor estabilidad. ¿Estamos ante un nuevo ciclo político capaz de generar resultados, y qué retos económicos deberán enfrentarse? Estamos al inicio de un nuevo ciclo político y la ciudadanía no va a tener la paciencia para esperar años de gestión sin resultados. El presupuesto parece austero, pero esa foto puede cambiar según El Niño y la relación Ejecutivo y Congreso.