Terpel prevé destinar al menos US$ 15 millones a su planta del Callao en los próximos diez años, como parte de una nueva etapa de inversión tras completar su salida del negocio de estaciones de servicio (grifos) en Perú, luego de entregar a Primax su última estación, ubicada en Chorrillos. La compañía, que ahora concentra su operación local en lubricantes –bajo la marca Mobil– y venta mayorista de combustibles, evalúa ampliar su portafolio y desarrollar nuevas soluciones para el mercado energético. Luciano Macías, gerente general de la empresa, informó que la planta del Callao, que opera desde el 2018, acumula una inversión cercana a US$ 18 millones en equipos de mezclado, tuberías conectadas al puerto para recibir bases, sistemas de gestión de inventarios y robots. Actualmente, produce el 90% de los lubricantes que Terpel comercializa en el país.