El optimismo que generó en las empresas el cambio de gobierno no solo se ha frenado, sino que los principales indicadores muestran que ha retrocedido a niveles de junio, en línea con las principales preocupaciones del país. Con el término de la administración de José Balcázar, cuyo Gobierno mantuvo a la economía en piloto automático, el ascenso de Keiko Fujimori a la presidencia generó un fuerte rebote en la confianza de los empresarios, asociado con la esperanza de que su situación mejore con un capital político nuevo. “La expectativa de un Gobierno que pueda culminar su periodo, que tenga la capacidad de contar con un cuadro tecnocrático más adecuado, hizo que el optimismo se dispare”, explicó Hugo Perea, economista jefe para Perú de BBVA Research. Según los resultados de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de agosto del BCR, esta confianza se mantiene: todos los indicadores de esta medición se encuentran en el tramo optimista. No obstante, han descendido. El índice de la expectativa sobre el desempeño de la economía a tres meses cayó de 62.3 puntos en julio a 57.3 puntos en agosto, en cinco puntos. De similar forma, el índice de la economía a 12 meses se redujo en cuatro puntos, de 72.1 a 68.1.