PISANDO FONDO
9 de septiembre de 2026

Los resultados de la prueba PISA 2025 no dejan lugar a interpretaciones optimistas: el Perú retrocedió a niveles similares a los del 2015, como si una década entera de esfuerzo educativo se hubiera esfumado. La caída de 9 puntos en matemática y de 18 en lectura respecto del 2022 confirma que 7 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel básico de competencia. América Latina entera retrocede, sí, pero eso no debe servirnos de consuelo ni de excusa: el deterioro peruano tiene nombres y responsables concretos. El primero es el Congreso, que en los últimos años convirtió la meritocracia docente en moneda de cambio electoral. Este Diario advirtió, cuando se aprobó reincorporar a miles de maestros que habían reprobado la evaluación del 2014, que el Legislativo pisoteaba el esfuerzo de quienes sí se prepararon y les daba la espalda a millones de escolares que tendrían como profesores a quienes “no se preocuparon por ejercer esta labor”. Que legisladores, que eran profesores desaprobados hasta siete veces, defendieran esa ley “en nombre de los derechos” de los docentes retrata con crudeza a quiénes representaban en realidad esos parlamentarios.