Hace solo unos meses, en medio de su discurso populista, amenazante y radical como candidato de Juntos Por el Perú (JPP), Roberto Sánchez aseguró que renunciaría a la presidencia y convocaría a nuevas elecciones si un eventual Congreso opositor no respetaba la voluntad popular. Pero, sin presidencia ni curul, Sánchez ahora ha terminado internándose en ese Congreso al que amenazó y más bien no ha renunciado a seguir viviendo del Estado, tras pasar los últimos cinco años como legislador de su partido. El ex postulante del sombrero castillista ha vuelto al Parlamento como jefe del gabinete de asesores de la bancada de JPP en el Senado. Según información del portal de transparencia del Congreso, Sánchez aparece en la planilla de agosto de los trabajadores parlamentarios con una remuneración que alcanza los 20,075 soles.