Con la titularidad de sus 32 concesiones ya consolidada en la Corte Suprema, Macusani Yellowcake volvió a mover las cifras de Falchani, su proyecto de litio en Puno. La empresa, filial de la canadiense American Lithium Corp, corrigió al alza el capital requerido para la primera etapa, redefinió el arranque de su mina de litio y espera en los próximos meses el permiso ambiental que le permitirá convertir sus recursos en reservas probadas. En diálogo con Gestión, durante el Expomina 2026, el gerente general de Macusani Yellowcake, Ulises Solís, señaló que la primera etapa del proyecto requiere ahora US$ 834 millones para producir 25,000 toneladas anuales de carbonato de litio. Meses atrás, la compañía manejaba un presupuesto de US$ 625 millones y una producción de arranque de 30,000 toneladas por año.