El fenómeno de El Niño (FEN) tendrá un impacto económico mayor al esperado a inicios de año por la intensidad con que golpeará hacia fines de 2026 e inicios de 2027. El propio presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, manifestó recientemente en la Comisión Bicameral de Presupuesto del Congreso que “el escenario más probable es que el FEN nos golpee fuertemente”. Inicialmente, el BCR había estimado un impacto de 0.8 puntos porcentuales (p.p.) y de 0.9 p.p. para este y el próximo año, respectivamente. No obstante, ante las nuevas estimaciones sobre la intensidad, el impacto que tendría sobre la economía sería mayor. La pesca, el agro y la manufactura primaria son algunos sectores que se verían afectados por este desastre natural. Sin embargo, hay otros escenarios de los que hasta hoy se ha hablado muy poco y que podrían agravarse ante estos eventos climáticos. Uno de ellos es el estrés energético. Actualmente, el sistema eléctrico atraviesa por un periodo de estrés (dificultades para satisfacer la demanda) debido a la vulnerabilidad de la generación eléctrica, la falta de planificación y la dependencia del gas natural (GN), cuyas reservas se están acabando. (Edición domingo).