Los gobiernos regionales acordaron fortalecer la respuesta frente al avance de la minería ilegal, la tala ilegal y otras actividades que amenazan las Áreas de Conservación Regional (ACR), mediante una estrategia que combine prevención, tecnología, vigilancia y fiscalización. El compromiso quedó establecido en la Declaración de Cusco, suscrita al cierre del III Congreso Nacional de Áreas de Conservación Regional, realizado del 6 al 9 de septiembre. El documento propone impulsar una ruta regional preventiva y trazable frente a las principales amenazas que afectan estos territorios. Como parte de esta estrategia, los gobiernos regionales incorporarán tecnologías para fortalecer las alertas tempranas y el monitoreo en tiempo real, así como desarrollar protocolos para la evaluación y fiscalización de actividades que puedan afectar los objetivos de conservación, en coordinación con las entidades competentes. (Edición domingo).