La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos anunció que está revocando normas que limitan las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de centrales eléctricas alimentadas con carbón y gas natural, una medida que según la agencia eliminará más de 300,000 millones de dólares en costos para la industria y ayudará a “desatar” a la energía estadounidense. El cambio de norma, propuesto el año pasado, representa un giro fundamental respecto de los esfuerzos de los presidentes demócratas Joe Biden y Barack Obama por abordar el cambio climático y reducir la contaminación industrial. Grupos ambientalistas condenaron el cambio, diciendo que perjudicará la salud de los estadounidenses y degradará aún más el medio ambiente. Funcionarios de la agencia dijeron que el cambio permitirá a las empresas de servicios públicos tomar decisiones para sus contribuyentes en lugar de verse obligadas a cerrar plantas antiguas o ineficientes.