La vieja fórmula de premiar la lealtad de campaña con un puesto de trabajo en el aparato estatal sigue vigente en el Parlamento. De acuerdo con revelaciones del portal Ojo Público y del dominical Punto Final, al menos 25 congresistas -tanto del Senado como de la Cámara de Diputados- han incorporado a sus oficinas en calidad de asesores, técnicos y auxiliares a personas que previamente financiaron sus postulaciones. El fujimorismo lidera este padrón. Solo en Fuerza Popular se contabilizan 18 aportantes reubicados en las oficinas de 14 parlamentarios. La práctica involucra incluso a la Mesa Directiva del Senado, donde figuran el presidente Miguel Ángel Torres, quien contrató como auxiliar a Nidia Ortiz Lavado, aportante de S/500, y la segunda vicepresidenta Nilza Chacón, que sumó a su despacho a Francisco León Cavero y Edgar Hernández Chávez, aportantes por un total de S/7.000. El paso de los financistas de campaña a las planillas del Estado también se replicó en otras agrupaciones. En Renovación Popular, el senador Miguel Velásquez García incorporó a Rodrigo Taipe Paredes y Luis Serpa Tone, aportantes de su postulación. Norma Yarrow y Diego Bazán también replicaron la medida en la Cámara Baja. Por su parte, en Juntos por el Perú, los congresistas Gabriel Gonzáles Delgado, César Tito Rojas y Jesús Pérez Alccahuamán sumaron a aportantes como Reineiro Vilca Aquino y José Mendoza Salazar.