La minería afronta una crisis silenciosa que exige reacción inmediata. Que nueve de cada 10 trabajadores evalúen abandonar el sector, según un informe de Manpower, revela problemas con la gestión del talento. Las empresas mineras no pueden ignorar esta alarma. Es urgente diseñar políticas que mejoren salarios, seguridad, bienestar y desarrollo profesional, o el Perú perderá a los especialistas que sostienen su principal motor económico. El éxodo laboral en ese sector sería difícil de revertir.