Poco alentadores son los resultados obtenidos por el Perú en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés). El país, que registró similares indicadores a los de 2015 con 406 puntos en ciencias, 390 en comprensión lectora y 382 en matemáticas, mostró que sigue de capa caída. Este lamentable reporte mereció incluso el pronunciamiento de la presidenta Keiko Fujimori, quien afirmó que “el resultado ha sido muy triste y estremecedor”. Sin embargo, en el último quinquenio parece no haberse hecho mucho en el sector. Distintas leyes promulgadas, ya sea con la venia del Ejecutivo o por la insistencia del Congreso, exponen que los responsables de estas falencias van más allá del Poder Ejecutivo. Una de las normas más cuestionadas se publicó en abril del 2024. La Ley 31996 le abrió la puerta a más de catorce mil docentes que habían sido separados de la Carrera Pública Magisterial (CPM).