LA VERDADERA ALARMA DEL EMPLEO MINERO
16 de septiembre de 2026

Por Raúl Benavides Ganoza, director de la Compañía de Minas Buenaventura. El semáforo editorial de este diario el 15 de septiembre encendió una luz roja sobre el empleo minero: nueve de cada diez trabajadores, según un estudio de Manpower, evalúan cambiar de trabajo. La cifra merece atención. Pero de ella no se desprende que nueve de cada diez quieran abandonar la minería. Cambiar de empleador y salir de una actividad son decisiones muy distintas. Es comprensible que una empresa vea una señal de alerta cuando tantos trabajadores consideran otras oportunidades. También es necesario leer el resto de los resultados. Según las cifras recogidas en el estudio, el 82% de los encuestados está satisfecho con los beneficios que recibe y el 62% con su remuneración. Estos porcentajes no describen un sector sin problemas; tampoco permiten concluir que el descontento sea generalizado. La minería compite por técnicos y profesionales con otras empresas del país y del extranjero. Un trabajador que escucha una oferta puede buscar un mejor sueldo, un proyecto distinto o una oportunidad de crecimiento sin por ello renegar de su profesión. La movilidad laboral refleja, en parte, el valor que ha alcanzado el talento minero peruano. Para saber cuánto pesa cada motivo hacen falta preguntas más precisas, no una interpretación automática de una sola cifra. La nota editorial propone mejorar salarios, seguridad, bienestar y desarrollo profesional. Son objetivos válidos para cualquier actividad, y las empresas mineras tienen la obligación de seguir avanzando en todos ellos. Pero conviene evitar el salto de afirmar, a partir de una encuesta sobre disposición a cambiar de trabajo, que estas cuatro áreas presentan necesariamente una falla general. El propio dato sobre satisfacción con los beneficios obliga a matizar el diagnóstico.