La casualidad ha dejado de ser una excusa creíble. Un día después de que la Comisión de Energía y Minas se viera obligada a retirar un plan de trabajo que abría sus puertas a la minería informal, su presidenta, Yenifer Paredes, recibía en su despacho a los dirigentes de la Confemin. No se trató de un saludo protocolar: se trató, como lo admitió el propio Máximo Franco Béquer, de exigir que el Reinfo se amplíe “sí o sí”. La secuencia no puede leerse como un desliz. La misma semana en que el grupo de trabajo daba marcha atrás bajo la presión de sus propios integrantes, la cuñada del golpista Pedro Castillo abría la puerta a quienes pretenden convertir la formalización –que vence el 31 de diciembre– en un registro sin control, sin fiscalización y, en los hechos, en un salvoconducto para los que operan fuera de la ley. La advertencia que El Comercio Diario formuló al confirmarse el nombramiento de Paredes se confirma ahora con el registro de visitas. El gremio no esconde su estrategia: apoya en campaña a quienes luego le devuelven el favor desde una curul o una comisión. Franco Béquer ha sido explícito: “Le hemos apoyado en las elecciones”. La comisión, de esta manera, no parece dirigir el sector: parece ser dirigida por él.