Por Luis Del Campo, miembro del Comité de Comunicaciones de la SPH. El noroeste peruano tiene una larga historia vinculada a los hidrocarburos. Piura y Tumbes han sido parte importante del desarrollo energético del país y mantienen un potencial que todavía no aprovechamos plenamente. Existen oportunidades para explorar, desarrollar nuevos recursos y recuperar producción. Ese potencial se refleja en los recursos existentes y en la actividad. Por ejemplo, a junio de 2026 el noroeste produjo 15 mil 811 barriles de petróleo por día, equivalente al 44 % de la producción nacional de petróleo, además de 56 millones de pies cúbicos de gas natural diarios, que representan casi el 4 % de la producción nacional y cerca de 665 barriles de líquidos de gas natural por día de acuerdo con el reporte de del mes de junio de 2026 de Perupetro. Según el Libro Anual de Recursos de Hidrocarburos 2024, el noroeste y el zócalo cuentan con 137 millones de barriles de petróleo y 292 mil millones de pies cúbicos de gas natural aún por poner en valor, además de otros recursos con potencial de desarrollo. Pero contar con recursos no es suficiente. Sin inversión, el potencial permanece bajo tierra o bajo el mar, sin transformarse en producción ni desarrollo, mientras las reservas se reducen por la falta de exploración. Para revertir esta situación se requieren condiciones para atraer capital y tecnología, impulsar nuevas actividades de exploración y hacer posible el desarrollo de las operaciones existentes. (Edición sábado).