En el Perú, varias circunstancias derivan en la necesidad de impulsar el financiamiento de inversiones clave del Estado. Por un lado, la carga del gasto público es “enorme” respecto del nivel de tributación, aseguró José Sarmiento, gerente general de Cofide. En ese contexto, Cofide tiene la función de inversionista ancla en el financiamiento dirigido, por ejemplo, al desarrollo de infraestructura en el país; pero, además, el objetivo de cerrar brechas en inclusión financiera e inversión productiva, precisó. El rol de inversionista ancla de Cofide consiste en participar con una cuota inicial de capital (usualmente entre el 20% y el 25%) en fondos de inversión, emisiones de bonos de empresas o proyectos estratégicos. De esa forma, se busca atraer más capital privado. “Se calcula que existe aproximadamente un pipeline en proyectos de infraestructura que más o menos superan los US$ 100,000 millones para los próximos cinco años. Entonces, Cofide, que simplemente tiene el rol de movilizador, aspira a colocar el 10% de ese plan en los siguientes cinco años”, afirmó Sarmiento.