En el marco del Mckinsey Peru 2026 Forum, Jan Mischke, socio en Zúrich del Mckinsey Global Institute, conversó con Gestión al respecto. El analista dejó claro que no existe una receta mágica hacia la prosperidad. Sin embargo, sí hay coincidencias entre aquellos que parecen tenerla sobre las que el Perú podría tomar nota. En uno de los paneles en el evento, mencionó que los países desarrollados como Estados Unidos o Alemania, por ejemplo, construyeron su prosperidad gracias al trabajo de unas cuantas “empresas destacadas”. En el caso del Perú, ¿Cuáles podrían ser? Si miramos las grandes empresas que ya existen aquí seguro que vienen primero a la mente las mineras o agroindustriales. También hay otros sectores como la banca. Esas tienen una oportunidad natural de ser las que levanten al Perú. ¿De qué depende? De si son capaces de hacer movimientos audaces y elevar su productividad. Lo cierto es que hay que pensar en la próxima ola de grandes empresas. Perú debe buscar que los emprendedores de hoy se conviertan en 10 años en esas firmas enormes destacadas, tratando de hacer algo nuevo. Esperamos que puedan lograr esa combinación. Precisamente, ¿Cuáles considera que son las claves para el Perú, pero también América Latina, para mejorar su productividad? Lo que vemos, desde una perspectiva global, es que el camino más veloz para ser una economía avanzada con una productividad alta se resume en un solo factor. La primera, segunda y tercera clave para lograrlo es la inversión. Esta puede ser en infraestructura, en mejor maquinaría, herramientas, sistemas y así podemos seguir. Lo que sea necesario para hacer a la gente más productiva. Todo eso explica cerca del 80% del crecimiento productivo que hemos visto en el planeta.