EL PERÚ RESPONDE
25 de septiembre de 2026

Por Marco Vinelli, ministro de Desarrollo Agrario y Riego. El fenómeno de El Niño no admite improvisaciones. Cuando las lluvias llegan, cada cauce sin limpiar, cada quebrada sin protección y cada comunidad sin un plan de evacuación puede convertirse en una amenaza para la vida. Por eso, como Ejecutivo, hemos decidido actuar antes de la emergencia: con preparación, coordinación y presencia efectiva en el territorio. El punto de partida ha sido exigente. No existía un plan integral específico para enfrentar el fenómeno de El Niño; predominaba una respuesta fragmentada, principalmente asociada a lluvias, sin una articulación suficiente entre sectores y niveles de gobierno. Encontramos, además, cerca de 1.700 puntos críticos sin intervención, ríos de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y otras regiones costeras sin labores de limpieza ejecutadas, barreras dinámicas olvidadas en un almacén en Santa Eulalia, y sin medidas para atender el déficit hídrico. Frente a esa realidad, el Ejecutivo, liderado por la presidenta Keiko Fujimori, tomó una decisión política clara: proteger vidas. Esa es la prioridad que guía cada intervención. Proteger vidas significa anticipar riesgos, resguardar viviendas, asegurar servicios básicos, preservar infraestructura crítica y garantizar que el Estado llegue primero a los lugares más vulnerables. Hemos constituido una instancia nacional de coordinación para integrar las acciones del Ejecutivo, conformada por los ministerios de Desarrollo Agrario y Riego, Defensa, Economía y Finanzas, Vivienda, el Instituto Nacional de Defensa Civil, la Autoridad Nacional del Agua y otras instituciones, con una sola estrategia, responsabilidades claras y ejecución verificable.