En los últimos días, las lluvias en Piura y Tumbes –dos de las regiones históricamente más afectadas por el fenómeno de El Niño– han establecido récords para setiembre. Además, el caudal del río Tumbes alcanzó los 147 metros cúbicos por segundo, tres veces su nivel habitual, y las temperaturas superaron los 36,6 °C. Los datos no sorprenden, pero deberían activar una respuesta efectiva del Estado. A ello se suma la advertencia que un especialista del Senamhi hizo a El Comercio: las lluvias aumentarán gradualmente en las próximas semanas, y desde noviembre se esperan precipitaciones de mucha mayor intensidad. La alarma no solo se circunscribe a esas consecuencias de El Niño extraordinario y a cómo afecta sectores cruciales de la economía norteña como la agricultura. Según estimaciones del Cenepred, más de ocho millones de personas están expuestas a un riesgo muy alto de inundaciones y otros peligros ligados al fenómeno. De ese número, casi la mitad vive en el norte. (Edición sábado).