Muy lejos del Palacio Legislativo de la caótica avenida Abancay de Lima, el viernes, la diputada Yenifer Paredes, representante del Juntos Por el Perú y, más aún, lideresa del castillismo, firmó una suerte de tregua con Fuerza Popular. En Chaquilpampa, a 3,000 metros sobre el nivel del mar, a 30 kilómetros de la ciudad de Cajamarca, el Gobierno de Keiko Fujimori obtuvo -aunque en parte- las facultades legislativas tan solicitadas. “Se darán las facultades en fenómeno de El Niño y seguridad ciudadana. Estamos priorizando esos dos sectores. El resto lo estaremos evaluando”, dijo a Perú21 la diputada Paredes, hija del expresidente Pedro Castillo, al final de una acción cívica planificada y ejecutada por el ministro de Defensa, Rafael Belaunde. El viernes, Perú21 estuvo en Cajamarca. La noticia estaba en la región de los Castillo, pues, después de mucho tiempo, el fujimorismo pudo ingresar a esta zona, que en campaña siempre le fue esquiva. A Chaquilpampa le falta todo. Es un caserío que no tiene agua potable ni desagüe; apenas hay luz eléctrica. Tiene un colegio que lleva el nombre de Albert Camus y sus alumnos sufren de anemia y desnutrición. La ronda campesina vigila y autoriza quién entra y quién sale. Por eso, la escena del último viernes fue inusual para propios y foráneos: claramente se trató de una tregua por Cajamarca y la situación del país. (Edición domingo).