El Instituto Peruano de Economía (IPE) proyectó que las exportaciones de oro de origen ilegal en el Perú superarían por primera vez a las de origen legal en el 2026. Si bien los principales centros de extracción son La Libertad, Madre de Dios y Arequipa, la Amazonía –en particular, la región Loreto– se está convirtiendo silenciosamente en uno de los principales proveedores de oro aluvial de procedencia ilegal. El alto precio internacional de esteme tal, el nivel de pureza que puede alcanzar los 24 quilates y el débil control han provocado que los mineros ilegales se instalen en los cuerpos de agua sus dragas, las cuales son balsas rústicas que remueven los lechos de los ríos para succionar el oro mezclado con gravilla. Cálculos de autoridades y mediciones de organismos no gubernamentales estiman que 350 de estas dragas operarían actualmente en los cauces de 13 ríos de la región. Algo que fue ratificado a través de las imágenes satelitales proveídas por Conservación Amazónica. Cada draga, operando en forma continua, está en capacidad de extraer 7,2 kilos de oro al año, por lo que se calcula que las 350 dragas podrían estar produciendo no menos de dos toneladas y media cada año. En el mercado internacional, este volumen de oro ex traído de estos ríos supera los S/1.000 millones. (Edición domingo).