La moción de censura contra el ministro del Interior, César Astudillo, ya tenía un camino trazado para hoy. La Junta de Portavoces había acordado tres horas de debate en el pleno de la Cámara de Diputados y después una votación que requería 66 votos para sacarlo del cargo. No obstante, terminó sin llegar a ese punto. La moción impulsada por Juntos por el Perú (JP) perdió ayer las firmas necesarias para ser debatida. Los diputados Víctor Piñán, Heber López y Luis Masco, de Obras, enviaron oficios a la Oficialía Mayor del Congreso para solicitar el retiro de sus firmas. Con esa decisión, pasó de 35 a 32 adhesiones, una menos de las 33 necesarias para su presentación. En cuestión de días, la propuesta fue perdiendo respaldo político. Primero, Ahora Nación acordó rechazarla por mayoría. Luego Obras terminó inclinándose por no censurar a Astudillo. En tanto, el Partido del Buen Gobierno (PBG), que había firmado la iniciativa, también retrocedió. “Nuestra posición es la de no apoyar la censura. Hemos conversado con el ministro del Interior”, dijo el diputado Fernando García. Finalmente, cuando Obras acordó rechazar la propuesta, sus propios diputados que habían suscrito la moción retiraron sus firmas. La sesión del pleno para discutir la moción debía realizarse hoy, pero sin las firmas necesarias, tuvo que ser suspendida por el presidente de la Cámara de Diputados, Oscar Reto (PBG).