Mañana se elegirán a las autoridades responsables de gestionar servicios básicos como el agua, la disposición de la basura y las carreteras. Las brechas en estos servicios reflejan las debilidades de las gestiones subnacionales. Por ello, conviene conocer los principales retos que heredarán para elegir informadamente candidatos capaces de superarlos. El servicio de agua recae sobre todo en los gobiernos locales, a través de las EPS municipales (48 de las 50 EPS lo son). Los gobiernos regionales, por su parte, coordinan o financian inversiones en agua y saneamiento. Según el censo 2025, en 15 regiones más de la mitad de la población no accede a agua por red pública o pilón, o la recibe 12 horas al día o menos. En total, se contabilizan 14,8 millones de personas afectadas. Parte del problema está en la operación de las EPS. Al 2025, en 37 EPS más del 30% del agua producida no se factura por pérdidas físicas y conexiones clandestinas, según la Sunass. Además, en 22 de ellas, la proporción de conexiones sin medidor supera el promedio nacional (22,9%). El caso más grave es la unidad ejecutora de Tumbes (administrada por la OTASS): no factura el 75% del agua que produce y el 71% de sus conexiones no tiene medidor. (Edición sábado).