Durante la primera mitad del año, más de 111 mil inversiones públicas fueron desactivadas del Banco de Inversiones, pese a que ya había algún nivel de ejecución del presupuesto asignado, revela un estudio del Consejo Privado de Competitividad (CPC), compartido en exclusiva a Gestión. Antes de ser “inhabilitadas”, se observa que estos 111,534 proyectos habían acumulado una ejecución de S/ 47 mil millones. Esto, indicó el CPC, muestra que avanzar con los recursos no es suficiente si no permite que las inversiones continúen hasta terminarse y cerrarse formalmente. Aunque usualmente hay un pequeño grupo que se reactiva, la mayor parte termina siendo presupuesto perdido, indicó Álvaro Cubas, economista del CPC. “Si el proyecto se desactiva y nunca se retoma, el dinero ejecutado es un costo hundido. Si se avanzó con el expediente de un proyecto que se desactivó, este [documento] ya no sirve para nada, al igual que los gastos de consultoría y de preinversión. Incluso si el proyecto llegó a ejecutar el 10% o 15% en obras, es un costo perdido porque finalmente no se va a materializar el objetivo del bien o servicio público”, comentó a Gestión.