En solo tres meses, la probabilidad de un fenómeno de El Niño (FEN) extraordinario para el próximo verano pasó de 8% en junio a 52% en setiembre, según la comisión Enfen, y el mar frente a la costa peruana ya supera las temperaturas de 1997 y 1983. Con el período de lluvias a menos de tres meses, el Ejecutivo y los gobiernos regionales y locales deben concentrar hoy su capacidad de ejecución en las zonas críticas, y no esperar a la emergencia. En setiembre, la anomalía de la temperatura del mar frente a la costa peruana (+4,8 °C) superó los máximos del tercer trimestre de 1997 y 1983, dos de los episodios más severos de las últimas décadas. Al cierre del mes, el mar alcanzó 26 °C, su mayor registro en casi 50 años, cuando en esa época suele situarse entre 20 °C y 22 °C. Frente a este escenario, el gobierno priorizó 536 puntos críticos en ocho regiones de la costa. Sin embargo, al 7 de octubre, pese a los intentos del Ejecutivo por acelerar trámites, solo el 17% tenía trabajos en ejecución, según la Autoridad Nacional del Agua (ANA). En las regiones de la costa norte (191 puntos) y Lima (142 puntos), donde se concentra el riesgo, aquellos puntos en ejecución no superaron el 20%. El rezago no es nuevo. Según cálculos del IPE, al 2025, el país acumuló 926 obras de gestión del riesgo de desastres paralizadas o abandonadas, con una inversión de S/302 millones. Lima (268) y las regiones del norte (149) concentran casi la mitad (45%) de ellas. (Edición domingo).