Álvaro Vargas Llosa, cuyo nombramiento como embajador del Perú en Estados Unidos se oficializó ayer, indicó a El Comercio que sus objetivos son diversos y que los trabajará en simultáneo. Su propósito, dijo, es “aprovechar esta extraordinaria circunstancia que ha surgido para darle a la relación entre el Perú y Estados Unidos un nuevo impulso”. En esa línea, planteó que algunos de los 17 consulados peruanos en ese país, aquellos “que están en lugares estratégicos, donde hay un potencial importante para atraer capitales, inversiones y fortalecer relaciones comerciales”, contribuyan a esos objetivos, además de cumplir sus tareas consulares. Destacó que Washington tiene un interés importante en el Perú y en la región, lo que representa una oportunidad para fortalecer la cooperación frente a la criminalidad y las mafias transnacionales. En ese contexto, resaltó la iniciativa del Escudo de las Américas, que permitiría aprovechar la tecnología y el respaldo estadounidense.