Pablo Nano, gerente de Estudios Económicos de Scotiabank, conversó con El Comercio sobre el impacto del fenómeno de El Niño en la economía peruana y las oportunidades para la recuperación del país, impulsada por sectores como la minería y la infraestructura. Asimismo, analizó el escenario para el abastecimiento de petróleo en el Perú en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas. Considerando el impacto del fenómeno de El Niño y las expectativas de una mayor estabilidad política, ¿cuáles son las proyecciones para nuestra economía? Esperamos un crecimiento de 3,2% para este 2026, levemente inferior al 3,5% que proyectamos hasta junio, porque ahora asumimos un fenómeno de El Niño extraordinario y no uno fuerte. Nuestra proyección incorpora que el costo de El Niño este año sería de alrededor de un punto porcentual; es decir, si no hubiera habido El Niño, el crecimiento hubiera sido más cercano al 4,2% que al 3,2% que estamos previendo ahora. Tras superar el impacto de El Niño, ¿el Perú podría retornar a su tasa de crecimiento histórico superior al 4%? El 2027 será un año atípico, porque el primer semestre cerrará con un crecimiento relativamente bajo, con un crecimiento menor que el 2% en el primer trimestre debido a que ahí se van a concentrar los efectos del fenómeno de El Niño. Sin embargo, para la segunda mitad del año sí prevemos una importante recuperación, con un crecimiento incluso superior al 4% en la segunda mitad del 2027.