El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) hizo la primera entrega del año a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Noruega), con 71 cultivares de alto valor genético que contribuirán a preservar la biodiversidad agrícola y la seguridad alimentaria mundial. El almacén, conocido como el “arca del fin del mundo”, conserva semillas de cultivos de diversas partes del planeta. Perú entregó cultivares de quinua, kiwicha, ají y tomate, conservados en sus bancos de germoplasma ubicados en Puno, Cajamarca y Huaral. En 2025 depositó 25 cultivares de ajíes nativos. Se da mediante el acuerdo entre el INIA y el Ministerio de Agricultura y Alimentación del Reino de Noruega para preservar cultivos de importancia mundial. “Contribuimos a garantizar la seguridad alimentaria de las futuras generaciones”, dijo Christian Barrantes, presidente ejecutivo del INIA.