La Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep) dijo que si bien no debería oponerse sesgos ideológicos a las inversiones extranjeras, puso algunos reparos a la llegada de la inversión estatal venezolana al Perú.Jaime Cáceres Sayán, presidente del gremio empresarial, consideró que en el caso de la petrolera estatal venezolana PDVSA podría existir el riesgo de que pueda ser aprovechada para una eventual injerencia política del gobierno de Hugo Chávez en el Perú.Argumentó que el caso es distinto en lo que respecta a las inversiones de China o Vietnam en el Perú, por cuanto –dijo- se trata de países que solo tienen de nombre "comunista", pero que en realidad tienen una fuerte actividad comercial, y no tienen objetivos políticos en el Perú."Hay que tener en cuenta que PDVSA no es una empresa normal, que responda a intereses netamente comerciales y económicos, sino que es manejada políticamente por el gobierno chavista, y que bien puede ser utilizada para una injerencia política, como ya viene sucediendo con el caso de las casas de Alba", manifestó.