El premier, Yehude Simon, asegura que fue, es y será siempre un político de izquierda.Que afirme que "el antiaprismo es una enfermedad" da la razón a quienes dicen que desde que asumió el cargo se ha vuelto proaprista.Eso es falso. Si haces una revisión de los diarios, podrás encontrar que cuando el presidente García ganó el proceso electoral fuimos a saludarlo y él me ofreció, incluso, encabezar el Consejo Nacional de Descentralización. Después, hemos estados juntos en diferentes actividades en Lambayeque. No he necesitado ser premier para darle el espacio que le corresponde, como alguna vez lo hice con Toledo. ¿Se sigue considerando un político de izquierda? Yo he sido, soy y seré siempre un hombre de izquierda, en el pensamiento de Mariátegui y de Haya, y en el de todos aquellos que quieren un país con una identidad formada. Javier Diez Canseco, una persona que aprecio mucho, ha dicho que en lugar de darle un ramo de olivo le he tirado un cactus. Lamento mucho eso porque olvida qué fue la Izquierda Unida. En el 85, Barrantes planteó la necesidad de hacer un trabajo en conjunto...Bueno, premier, es que para muchos de sus compañeros de canteras, por querer ser el candidato del Apra, usted está vendiendo su alma al diablo.Primero, yo nunca hablé de candidaturas. Y, segundo, Alan García no es el diablo. Ahí hay unos celos terribles de generación. El país votó por él en dos oportunidades y, entonces, ¿quiere decir que el país votó por el diablo? Por favor. Eso es una falta de respeto. Diez Canseco, Susana Villarán y Rolando Breña son personas a las que respeto mucho y a quienes no voy a adjetivizar, pero creo que se equivocan y que no pueden estar tirando barro con ventilador.