Pucallpa es la ciudad de la madera. Todo gira en torno a ella: los empleos, las tiendas que venden maquinarias para trabajar en el bosque, las conversaciones, las peleas y amistades y sus canciones. Los medios locales siempre anuncian que se incautó tanto cedro acá o tanta caoba más allá. "¡Ay, maderero!, ya no está lista tu madera, pues Inrena se ha llevado toditita tu caoba, toditita tu lupuna, pero así caes y ya luego te levantas", cantan Almír y su banda en una de las canciones más populares: "El maderero".Las noticias sobre el tráfico de madera son tan comunes que pocas causan algún sobresalto. Una de ellas fue el hallazgo de caoba ilegal en un avión de la policía, el pasado 7 de febrero. Ese día, a las 4:30 p.m., la fiscalía especializada en medio ambiente y la Administración Técnica Forestal y de Fauna (ATFF) de Pucallpa intervinieron en el aeropuerto de esa ciudad un Antonov de matrícula AN32b-PNP-234 con 9,45 metros cúbicos de caoba ilegal.