Ante la avalancha de críticas que recibió el presidente Alan García tras su anuncio de condonar las deudas que tienen los pobres extremos con el Banco de Materiales, el primer ministro Yehude Simon salió a respaldarlo y dijo lamentar la miopía de "alguna gente" que ha dicho que esa iniciativa es populista. Simon cuestionó que se le busque lo negativo a una medida a favor de la gente extremadamente pobre, cuyas deudas nunca iba a poder terminar de pagar, mientras en otras oportunidades se digan "enhorabuena" cuando el Estado ofrece facilidades para los empresarios. "A los pobres también hay que darles oportunidades", fustigó.