La reunión entre el ministro de Defensa peruano, Ántero Flores-Aráoz, y su homólogo chileno, José Goñi, sirvió para que ambos analizaran el escenario que se viene en los próximos días, con ocasión de la presentación de la memoria peruana que sustenta la demanda marítima contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya.En la reunión privada que ambos sostuvieron, y que se produjo durante el Consejo Sudamericano de Defensa que se clausuró ayer en Santiago de Chile, el funcionario chileno adelantó a Flores-Aráoz la posibilidad de que puedan presentarse reacciones fuertes desde Chile, una vez que el Perú cumpla con entregar sus argumentos ante el tribunal internacional, lo que se prevé ocurrirá antes del 20 de marzo.Las reacciones pueden provenir de los sectores más duros de Chile que buscan todos los resquicios posibles tras la presentación de la memoria. Trascendió, incluso, que el embajador de Chile en Lima podría ser llamado en "consulta administrativa" a Santiago de Chile.Según pudo conocer El Comercio, ambos habrían considerado necesario manejar el tema, tomando con calma las reacciones altisonantes para así evitar que estas puedan hacerle más daño a la relación.Aunque evitó precisar si este tema formó parte de sus conversaciones con Goñi, Flores-Aráoz sostuvo que, efectivamente, las tensiones "pueden intensificarse desde Chile, una vez que el Perú presente su memoria, lo que es perfectamente natural". Consideró probable que desde el Perú también surjan voces. "Que eso genere situaciones mayores, yo no las veo, y si se producen sería lamentable, pero no porque el Perú las quiera", aclaró a El Comercio.Más temprano Goñi insistió ante la prensa que no están dadas las condiciones para que la denominada reunión del dos más dos, que agrupa a los cancilleres y ministros de Defensa de ambos países, se reanude.